Los recursos eran escasos y la población muy pobre. Mendoza cambió de manera rotunda, pasó de ser un
caserío apagado, una región olvidada dentro de las Provincias Unidas del Río de
la Plata, para convertirse en un estado activo, en un centro comercial de
importancia. Se impulsó la agricultura, la participación ciudadana (el pueblo se
movilizó). Los pequeños latifundistas, comerciantes y artesanos (los oficios),
trabajaron en pos de lo que necesitaba el estado para sostener una guerra.
No existían los
billetes en esa época, solo podían pagar
con la moneda. | la plaza pedro del castillo en 1817 |
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